La elección de una proteína adecuada depende del tipo de entrenamiento y objetivos personales.
a. Proteína de suero (whey): Se absorbe rápidamente y es ideal para la recuperación post-entrenamiento. Se encuentra en tres formas principales: concentrado, aislado e hidrolizado, cada una con diferentes niveles de pureza y digestibilidad.
b. Proteína vegetal: Perfecta para veganos y personas con intolerancia a la lactosa. Aunque su biodisponibilidad suele ser menor, muchas marcas han optimizado sus fórmulas mezclando fuentes como guisante, arroz y cáñamo.
c. Proteína caseína: De absorción lenta, ideal para consumir antes de dormir y mantener la síntesis proteica durante la noche, ayudando a la recuperación muscular.
d. Proteínas con añadidos funcionales: Algunas proteínas incluyen enzimas digestivas, BCAA adicionales o superalimentos para mejorar la asimilación y optimizar el rendimiento deportivo.